“La arquitectura mejora la calidad de vida de las personas”.


El reconocido experto mendocino contó los detalles del premio recibido por diseñar la “bodega más linda del mundo” y analizó las tendencias de la arquitectura global.

La bodega Zuccardi Valle de Uco recibió el Premio Oro a la mejor Arquitectura y Paisajismo a nivel global, entregado por la red global Great Wine Capitals.
El diseño estuvo a cargo del estudio Mora-Hughes Arquitectos, empresa dirigida por los profesionales Tom Hughes y Eugenia Mora.
Enlace Industrial dialogó con los arquitectos para conocer más sobre su historia, sus secretos y su perfil arquitectónico que se ganó el reconocimiento del mundo entero.
¿Cuál es el mensaje de la arquitectura de Bodega Zuccardi?
La bodega representa al lugar en su totalidad. Representa una topografía, un clima, una forma cultural de hacer vino y la historia de una familia mendocina que está invirtiendo en su tercera generación con mucha innovación y tecnología.
Todo eso está comunicado dentro de un edificio. Es una bodega que se entiende cuando se empieza a recorrer. Cuando uno se aproxima la relaciona con el paisaje, con el entorno, las piedras y las viñas. Al acercarse a la entrada se empiezan a recorrer los diferentes ambientes, que representan a las personas, el vino y el suelo, que en esa zona es fruto de un movimiento aluvional de miles de años a los pies de la Cordillera.
¿Cómo se expresó ese mensaje?
Por dentro bodega tiene dos caras. Una es la parte industrial, que está diseñada pensando netamente en lo funcional, con sus dimensiones y conectividades necesarias. Por otro lado está la parte turística, donde intentamos comunicar una parte romántica y una parte de arte que refleja las sensaciones del vino.
Hemos jugado mucho con las sensaciones. Usamos grandes y puertas escondidas. Por fuera se ve hormigón, masa dura y frialdad, pero adentro hay maderas, texturas y otros materiales similares.
Cuando las personas se van moviendo en distintos niveles van descubriendo mensajes distintos que generan diferentes sensaciones.
La sala de la añada, por ejemplo, junta las cosechas del pasado hacia el futuro. Es como un testigo del tiempo, por eso está situada la roca.
Hacia arriba empieza la sala de degustación, que se corona con una cúpula que representa una semilla. Eso representa los inicios, la familia y la parte humana.
¿Qué significó el premio para ustedes?
Es un galardón para toda Mendoza, para su cultura, la enología, la arquitectura y el turismo. Eso es lo importante de ese reconocimiento. Es algo para lo que tienen que estar contentos todos los mendocinos.
El capital que hizo eso es una familia que está desarrollando en su tercera generación. Todo el equipo humano que hizo la bodega es mendocino y hasta la maquinaria y tecnología que se utilizó es de la provincia.
Merecen reconocimiento especial José Zuccardi y Sebastián Zuccardi, quienes tuvieron la función de integrar y coordinar a un equipo de trabajo completo durante varios años de obra.
El estudio aportó mucha experiencia en el sector vitivinícola..
Hemos venimos trabajando con la vitivinicultura hace muchos años. Hicimos muchos Master Plan de fincas, de parques industriales y bodegas, que si bien no han tenido la repercusión de Zuccardi, nos han dado mucha experiencia.
¿Continúan trabajando con bodegas actualmente?
Ahora estamos proyectando algunas bodegas boutique. En estos 20 años en los que la enología argentina cambió, al principio eran muchos enólogos buenos que trabajaban para empresas grandes. Con el tiempo los profesionales enológicos empezaron a hacer sus propios emprendimientos.
Ahora está lleno de pequeñas bodegas con buenos vinos y excelente calidad. Más allá de lo arquitectónico, celebramos que haya mercado también para los actores más chicos.
¿Cuál es la tendencia arquitectónica de las inversiones más recientes?
Antes se trataba de hacer lo mismo que se hacía en otros lados. Después se empezó a expresar la identidad de la cultura mendocina, con su clima y su terroir. No es lo mismo hacer un proyecto en Córdoba, que en Salta o San Juan, por ejemplo.
En el mundo global la gente busca lo local. Es decir lo que hace único a Mendoza en todo el mundo. Esa es una de las partes más lindas de la arquitectura.
¿Cuál es el estilo particular de Mora Hughes Arquitectos?
La arquitectura nos apasiona. Entendemos que es una forma no solo de comunicar, sino también de mejorar la calidad de vida de las personas y mejorar la calidad del planeta. Por eso nos concentramos en la arquitectura sustentable, en la parte ecológica, en la parte local.
Además tratamos de empatizar con el cliente en el proceso de diseño. Trabajamos en lo que le dé plena satisfacción al cliente.
¿Se ha consolidado la tendencia de sustentabilidad en el mundo?
El mundo tiende a eso. En el 2000 cuando se planteaba el tema de la sustentabilidad nadie comprendía de qué se hablaba realmente. La gente no le prestaba atención. A medida que ha pasado el tiempo globalmente se ha tomado conciencia importante. Hay mucho marketing, es verdad, pero también se toman acciones concretas.
Todo parte de un diseño. Se pueden poner sistemas de losas radiantes y demás, pero sin una buena aislación no se logra nada. Se debe considerar por ejemplo como se va a aprovechar el sol y qué materiales se van a usar.
¿Cómo ven y definen a la arquitectura de Mendoza?
Lamentablemente no hay planificación urbana. Ahora se está haciendo un plan de ordenamiento y los municipios.
¿Cómo se puede mejorar la provincia?
Se puede mejorar en todos los aspectos. Debemos hacer que la ciudad tenga mejor calidad de vida, que sea circulable, que tenga verdad, árboles, que se pueda caminar, que se pueda usar la bicicleta.
La tendencia es que se están volviendo a hacer ciudades amigables para el hombre. Se está volviendo a pensar las ciudades para que sean vividas por la gente. Se empieza a priorizar espacios verdes y recreativos.
También se han empezado a crear nuevos polos para descentralizar las actividades económicas.