Entrevista a Pablo Pithod, miembro del Colegio de Arquitectos de Mendoza


El reconocido arquitecto mendocino fue claro y definió cuáles son las cualidades positivas y las deudas pendientes de Mendoza con la arquitectura.

“Se deben dar exenciones impositivas para fomentar la inversión”
Un título de grado y dos MBA no se consiguen todos los días, pero el arquitecto Pablo Pithod lo logró. Su especialización en arquitectura sustentable y una larga historia como profesional lo convierten en palabra autorizada para opinar sobre los temas más importantes de la arquitectura mendocina.

En diálogo con Enlace Industrial el arquitecto no se guardó nada y dejó sus opiniones claras.

¿Por qué se especializó en arquitectura sustentable?

En la década de los 80 conocí al arquitecto Jorge Cremaschi. Fue una de las personas que puso en valor el cuidado del medio ambiente con la Unesco en Estados Unidos, las principales ciudades de Europa y Asia.
Además revalorizó la historia mendocina en su composición urbana, sus espacios verdes y el cuidado ambiental. Comenzamos a trabajar juntos e intentamos transmitir los conceptos de sustentabilidad a la provincia.

Fue un comienzo difícil..

Absolutamente. Nos trataban de esotéricos. Solo un grupo de expertos trabajaba en sustentabilidad en Conicet. Nadie más estaba familiarizado con la nueva tendencia.
En ese camino tuve cargos en diferentes entidades intermedias de cuidado del medio ambiente.

Fue muy complicado, pero con el tiempo pudimos profundizar más la conciencia de la arquitectura sustentable, el desarrollo de espacios verdes y la necesidad del ordenamiento territorial.

Todo tomó fuerza en la Universidad de Mendoza. El ingeniero Salvador Puliafito vio una veta muy interesante en temas de investigación y dedicó recursos de la universidad para investigar en forma conjunta con investigadores de Alemania.

¿Qué proyectos realizó en esa época?

Presentamos un proyecto para atravesar con dos avenidas la plaza independencia e intentamos que la peatonal no fuera un espacio de comercios chicos en el centro.

En lo personal empecé a trabajar con viviendas, estaciones de servicios y otros proyectos de mayor envergadura que jamás se hicieron por cuestiones económicas.

Ya desde entonces diseñé algunas casas para que sean sustentables, utilizando estructuras hechas con materiales del lugar en el que se construían, como madera por citar un ejemplo.

Ahora trabajamos con tecnología de punta que favorece a una mayor sustentabilidad. La vamos incorporando a medida que se hace accesible en el mercado.

Pasaron más de 20 años y siguen habiendo problemas de financiación..
Así es. Hay muchos ejemplos de obras que jamás se concretaron por falta de fondos, tanto en el ámbito público como privado.

Sirve de ejemplo el ordenamiento territorial que se intentó hacer con el camino que iba a Potrerillos en la margen norte. Apareció interés público de funcionarios y gente, pero nunca aparecieron los recursos.

Hoy ocurre lo mismo con “El Cordón del Plata”, un dique que complementaría a Potrerillos. Se vienen haciendo estudios desde hace dos años para hacer esas presas, pero el nuevo Gobierno decidió frenar el proyecto y empezar a analizarlo desde cero.

Sería un proyecto importante para la Nación y para Mendoza por las regalías, pero también lo consideran caro para la Provincia.

¿Los fondos nacionales podrían compensar esa falta de recursos provinciales?

Mendoza siempre ha sido una provincia postergada por la nación. No se invirtió en más diques desde las presas del sur. Solo Potrerillos que regula el 60% de la población de Mendoza. Hubo que recurrir a capital privado para hacer una presa. Siempre estamos desfavorecidos.

¿A qué crees que se debe?

Quizás hay una percepción de que somos una provincia rica. Eso es una fortaleza que se vuelve debilidad. Consideran que podemos crecer por nuestra cuenta, lo que en parte es cierto, pero nos dejan solos cuando necesitamos apoyo de Nación.

¿Otra deuda pendiente es la unificación de reglas municipales para la construcción?

Sin ninguna duda. En el Colegio hemos formado una comisión para buscar una solución al cambio de reglas permanentes y a las grandes variaciones entre un municipio y otro. Hemos podido avanzar mucho porque hemos contado con la presencia de gente de los municipios.

Se presentó una propuesta de crear un sistema único provincial para la gestión de obras privadas en formación. En caso de aprobarse se agilizarían los trámites y habría más transparencia. Además ahorraríamos papel y ordenaríamos los archivos digitalmente.

Es una propuesta superadora para ir a un lugar donde deberíamos estar desde hace muchos años. Está orientado a mejorar sensiblemente trámites, seguimientos, controles de obra e inspecciones.

¿El Gobierno de Mendoza apoya la iniciativa?

El Gobierno ha demostrado interés. El secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance lo está siguiendo de cerca junto a otros funcionarios.

¿Por qué no se ha podido llegar a un acuerdo anteriormente?

Porque todos los actores vemos las cosas de forma parcial. Debemos aprender a tener una mirada integral, entendiendo la incidencia de cada acto en el profesional, el Estado Público, los trabajadores y demás.

Es posible unificar respetando las prioridades de cada uno, pero lleva un trabajo muy duro. Muchas veces se intentó hacer este mismo acuerdo y fracasó porque prevalecieron las individualidades.

Lo que está claro es que necesita solución inmediata. Hay trámite que tardan un año en un municipio y las obras se hacen en cuatro meses.

¿Qué otras deudas tiene el Estado?

Faltan planes a largo plazo y políticas públicas que los acompañen. Se deben dar exenciones impositivas para fomentar la inversión y que no se apliquen políticas destructivas, como ocurrió con la energía.

Si hace años hubiéramos gastado nuestro recurso económico en invertir en plantas y represas en vez de destinarlo a subsidios y a la importación de energía, hoy tendríamos capacidad energética de sobra.

Esperamos que este nuevo Gobierno pueda manejar correctamente la economía.

¿Qué objetivos se ha planteado el Colegio de Arquitectos para los próximos años?

Lo nuestro está más relacionado con la micro economía. Estamos apuntando al concurso de obras públicas, el ordenamiento territorial y el desarrollo de infraestructura pública como el metrotranvía y la modificación del canal cacique Guaymallén.

También trabajamos en la puesta en valor de centro de Carrodilla, los espacios verdes, las ciclovías y el tren eléctrico.

Todo eso genera plusvalía para el estado y para las inversiones privadas.

¿Qué consejo le da a los lectores para acompañar esos objetivos?

Todos debemos pensar en qué se puede hacer para aportar un grano de arena. El consumo de energía, por ejemplo, es creciente en todo el mundo. Si aprendemos a ahorrar energía le hacemos un gran bien a la provincia y al planeta.

También es positivo buscar alternativas de uso de energía solar, como sucede en Europa. Todo lo q podamos hacer en nuestros hábitos hay que hacerlo.

Perfil de Pablo Pithod

Pablo Pithod se recibió de arquitecto en 1988 en la Universidad de Mendoza. En 2004 hizo un MBA de “Desarrollo de proyectos” en la Universidad Francisco de Vitoria y en 2012 consiguió un MBA en “international managment” en la “Universitat Internacional de Catalunya”.

Durante toda su carrera realizó cursos con temáticas relacionadas al medio ambiente y urbanismo. Hoy se desempeña como arquitecto y asesor ambiental en Pablo Pithod & Asociados y es vicepresidente del Colegio de Arquitectos de Mendoza.